Schneider Weisse: un clásico renovado

Written by Fassbiere on 26 abril, 2019

Si hay una cerveza que sabe lo que es renovarse
sin dejar de ser fiel a sus principios esa es Schneider Weisse.

Entre los siglos XVI y XVIII los muniqueses
gustaban de ir a la Cervecería Maderbräu, que
tras varios cambios en la propiedad cesó su actividad
y puso fin a la producción de su cerveza.

En 1872, la fábrica bávara comienza una nueva vida
cuando Georg Schneider, arrendatario
de la cervecería real Weisses Bräuhaus y primero
de la saga cervecera Schneider, se convierte en
el primer ciudadano que obtiene el “Weissbierregal”,
el derecho real para producir cerveza de trigo.

Georg Schneider I y su hijo Georg II ya eran expertos
y fervientes defensores de este tipo de cerveza
de fermentación alta, rescatándola y propiciando
su adaptación a los nuevos tiempos con la elaboración
de su propia cerveza de trigo, la “Schneider Weisse
que hoy conocemos como TAP7 o “Mein Original”.

A las dificultades y retos del cambio de siglo,
los Schneider responden con fuerza creando la Aventinus.
Y aunque, tras lustros de éxito, la cervecería Weisse Bräuhaus
es casi destruida en la Segunda Guerra Mundial
Georg IV traslada la producción pero salva
la cervecería de Múnich como restaurante y tienda.

En las dos últimas décadas del pasado siglo
no solo se recupera y reforma la cervecería
también la marca se adapta a los tiempos incorporando
nuevas especialidades cerveceras Schneider Weisse:
light (TAP11), sin alcohol (TAP3) y las premiadas
Kristall (TAP2) y Weizenhell (TAP1).

En lo que va de siglo, George VI se ha ocupado de
llevar más lejos la variedad (pronto hablaremos de la TAP5),
extendiendo la distribución e imagen de esta cerveza
y sentando las bases para un prometedor futuro.
¿Verdad que es un clásico renovado? E imprescindible.