Para disfrutar el triple estas vacaciones: Te Deum Triple

Written by Fassbiere on 16 agosto, 2019

Tres veces buena, por sabor, cuerpo
y fortaleza, la cerveza triple
tiene su origen en esa permanente
aspiración humana del
“yo puedo permitirme algo mejor”.

Aunque los términos “Dubel y “Tripel”
son denominaciones comerciales acuñadas
a mediados de los siglos XIX y XX
por los monjes trapenses de Westmalle
para definir sus cervezas de abadía
más y más fuertes, detrás existe otra explicación
que se remonta a la Edad Media y se pierde
en la neblina de los tiempos cerveceros.

 

Las clases pudientes de entonces
–igual que las de hoy, a juzgar
por la explosión de variaciones cerveceras–
no se conformaban con la cerveza corriente
que disfrutaban los monjes y trabajadores
más humildes. Querían más.
Querían una mejor cerveza y estaban
dispuestos a pagar más por ella.

 

Así, “porque yo lo valgo”,
nacieron esas cervezas “dobles”,
más fuertes y con cuerpo,
mediante el simple añadido de
más materia prima.
Y también así aparecieron las “triples”,
con aún más cereal, aunque no el triple.

 

La denominación se debe al analfabetismo
del pueblo, no del cervecero, de entonces.
En aquellos años leer estaba reservado a unos pocos
por lo que los barriles de cerveza doble o triple
eran identificados con una marca que todos,
transportistas y taberneros, pudieran reconocer:
“ X X ”  o  “ X X X ”.

 

Aunque nuestra Te Deum Triple sigue la estela
de la tradición cervecera de abadía belga,
hoy su elaboración va más allá
pues se fermenta por segunda vez
para conseguir, eso sí,
esa misma sensación que buscaban
los flamencos más exquisitos de antaño
aunque adaptada al gusto español actual:
Una cerveza “más cerveza”;
ideal para las tardes/noches de finales de verano.